LA EVOLUCIÓN DE UN ÍCONO

CON LA NUEVA FAMILIA TANK MUST, NUEVAMENTE LA MAISON FRANCESA CARTIER REAFIRMA SU POSICIÓN VANGUARDISTA EN ALTA RELOJERÍA. UNA COLECCIÓN COMPUESTA POR UNA GAMA DE RELOJES UNISEX–EN TÉRMINOS DE TAMAÑO Y DISEÑO-QUE, ADEMÁS, CONFIRMA EL COMPROMISO DE LA MANUFACTURA CON EL MEDIO AMBIENTE.

Pasaron 114 años desde que empezó a dar la hora el primer modelo Tank. Por eso, para los entendidos de la historia del savoir-faire relojero, este guardatiempo es sinónimo de Cartier siendo un pilar para la Maison parisina. Se puede decir que representa elegancia pura, una línea depurada y precisa, un trazo sin concesiones. Con su creación en 1917, Louis Cartier eligió la estética del rectángulo en lugar de los habituales relojes redondos de su generación y, hoy, sus dos angarillas paralelas son su firma. Sin dudas, el Tank es un reloj vanguardista desde su nacimiento. Inspirado en el diseño de un tanque militar visto desde arriba, el reloj responde a un principio gráfico muy claro: las angarillas representan las orugas y la caja el habitáculo del vehículo.

 

Atemporal, seguro de sí mismo y de la pureza de su diseño, el reloj Tank se reinventa capturando la tendencia del momento en 2021. En este sentido, Cartier continúa la leyenda de su icónico reloj con nuevas versiones monocromáticas y hasta una versión basada en un nuevo movimiento fotovoltaico, siguiendo así prácticas sostenibles impulsadas por la vocación de progreso constante de la relojería. Directamente inspirado en el Tank Louis Cartier, la colección –compuesta por 17 creaciones– permite la evolución de sus líneas en estrecha armonía con el modelo histórico. Con sus angarillas redondeadas y su esfera de proporciones reinterpretadas, la elegancia es el hilo conductor de este nuevo diseño. Un reloj que se atreve a retomar el gran clasicismo hasta en los más pequeños detalles con la preciosidad de una corona de cuerda con cabujón perlado y el regreso de la tradicional hebilla en la versión con correa de piel. Se destaca por la actualización de locódigos de la casa francesa, como los índices de números romanos. Un gran clásico relojero de la Maison cuya sofisticación puede medirse en todos los niveles. La línea con brazalete de acero con eslabones perfilados, totalmente rediseñado e intercambiable con correa de piel de becerro, llega en tres tamaños. El más grande viene equipado con un movimiento automático manufactura y los dos más pequeños con el reciente calibre de cuarzo de alta eficiencia (autonomía de 8 años aproximadamente) que, al ser más accesible, tiene mayor alcance dentro de un público joven.

La oferta se amplía con los modelos que ostentan cajas engastadas con diamantes. También se destaca una serie monocromática de los años 80 que se inspira en los primeros Tank Must. Se trata de tres modelos con tonos que son parte del ADN de casa francesa: rojo, azul y verde. Estos relojes de acero privilegian el minimalismo de una esfera sin números romanos ni minutería de ferrocarril y un aspecto cromático total con brazaletes a juego. También hay dos modelos de oro denominados Tank Louis Cartier en donde la caja se alarga, las angarillas se estilizan y los ángulos se suavizan. Estas piezas de cuerda manual ostentan esferas con estilo Art Decó revisionista, con una delicadeza en el diseño, pero con una energía vibrante gracias a los tonos contrastados utilizados. La elección del azul brillante y el rojo intenso realzan las líneas depuradas del reloj, dos versiones extraordinarias con detalles refinados como los números romanos y la minutería de ferrocarril color dorado. En oro rosa para la versión azul, en oro amarillo para la versión roja, ambos con brazaletes a juego, estos dos relojes están equipados con un movimiento Manufactura manual 1917 MC.

CARTIER CONTINÚA LA LEYENDA DE SU ICÓNICO RELOJ CON
NUEVAS VERSIONES MONOCROMÁTICAS Y HASTA UNA VERSIÓN
BASADA EN UN NUEVO MOVIMIENTO FOTOVOLTAICO.

Pero hay una variante que está dando mucho que hablar cuyo movimiento se alimenta con energía solar. Muchos lo consideran el lanzamiento estrella de la colección. “Sí, el nuevo Must funciona con energía solar, pero también es hermoso. Hay pequeñas perforaciones en los números romanos que permiten que la luz pase a través de la carátula y alimente las fotoceldas que impulsan el reloj. Este reloj no lleva pila, y sólo tendrá que ser revisado cada 16 años”, explicó el presidente y Director General de Cartier, Cyrille Vigneron. Esta versión del icónico reloj innova en una nueva dirección para la compañía. En una búsqueda de preservar el medioambiente y la biodiversidad, confluye esta integración del movimiento fotovoltaico sin alterar su estética y su correa hecha de material de origen no animal.

El objetivo final es inalterable: anticiparse siempre a las necesidades de sus clientes mejorando su calidad de vida.

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