Mujer emprendedora

En mi recorrido he pasado por un montón de instancias, desde momentos de aprendizaje, mucho éxito, vivir en el exterior, sentir estar frenada, hasta la maternidad, que sin dudas cambió mi visión de algunas cosas. Hoy, vivo mi presente. Dentro de todos estos años, aun no sé bien qué experiencias rescatar si tuviera que resumir mi camino, supongo que me quedaría con las de aprendizaje personal, las cuales me construyeron como persona.

Aunque mis primeros pasos comenzaron en Argentina, de la mano de los Machado Cicala, el gran giro lo di a los 16 años cuando hice mi primera campaña de Cristian Dior. Fue un quiebre, desde ese entonces toda mi vida giro 360 grados: desde mi colegio, mis relaciones, mi forma de vivir. Sin dudas fue una campaña que me abrió las puertas al mundo, y a pesar de ser tan joven en ese momento tuve que pensar en mi futuro. Había una decisión que tomar: ¿me metía de lleno en el modelaje y saltaba al vacío? ¿me quedaba en mi barrio de Coghlan? ¿Qué hacía? Ahora, después de varios años, sigo preguntándome si hay un destino para cada uno o son las decisiones que uno toma las que nos llevan al presente.

Tengo pocos recuerdos de toda esa época, viajaba los viernes y volvía los lunes. Mi mundo era un torbellino y nunca tenía tiempo para nada, por ejemplo, me vestía en el auto para ir al colegio. Hacia malabares con las dos responsabilidades, el colegio y el mundo externo. Además, años atrás casi no había internet, la comunicación a distancia era tan limitada que, indudablemente, eso afectaba la forma de relacionarme. Sentía que había sido tocada por una varita mágica y sabía que tenía una oportunidad única, tal vez en aquel momento creía que era solo laboral pero hoy reconozco que fue mi oportunidad para conocer el mundo entero y también para conocerme a mí misma.

Siempre me gusta recordar que a ese primer casting fui sin ningún tipo de expectativa, ni sabía a dónde iba. Cuando llegué ya habían visto 235 chicas, ¡y me eligieron a mí! ¿Qué vieron distinto en mí? Tal vez la simpleza. Creo que mi gran aprendizaje de esa experiencia fue aprender a ser siempre lo más auténtica posible.

Después de unos años de vivir en el exterior ya tenía 16 agencias que me manejaban por el mundo, así que estaba siempre viajando. Recuerdo que durante dos años no pasé cinco días seguidos en un mismo lugar. Vivía en movimiento. Hoy en día disfruto mis momentos de soledad y viajar sola es algo que me gusta.

Luego me mudé a Barcelona en donde armé un grupo de amigas y me volví a sentir local en una ciudad. Descubrí nuevas pasiones, empecé a pintar más, a sacar fotos, primero como hobby y después hice unos cursos allí, en Londres y en Buenos Aires. Cuando quise darme cuenta, la fotografía pasó a ser una herramienta clave en mi vida, la utilizo para comunicarme, contar mi historia, mis viajes, y hasta ha sido un complemento laboral. Amo la fotografía. Me encanta congelar un momento. Yo vivía muy rápido y sacar fotos me permitía hacer durar más cada momento.

Finalmente llegó el amor, mi casamiento, mi hija Francesca… y mi vida volvió a girar placenteramente 360 grados. Disfruté mucho cada instante de mi embarazo y el post parto. Trato de ser cada día más sabia y disfrutar de mi presente. La maternidad es milagrosa, te convierte en una mujer con más potencia, con nuevos valores. ¡Hasta despertó nuevos proyectos!

Hace poco abrí Fabric Art, un espacio de múltiples actividades en el barrio de Palermo. Por un lado, junto a mi socia Estefanía Rubio vendemos Paguito Kids –marca de niños que nació con la llegada de Francesca– entre otros servicios. El espacio cuenta con un estudio de fotos y salones para hacer diferentes actividades, por ejemplo, yo estoy con cursos de empoderamiento, sanación, arte, meditaciones, flamenco. También estoy contenta de retomar la moda, amo mi trabajo, las producciones y hacer fotos.

Ahora fui convocada por Chanel Paris para ser una de las embajadoras en Argentina. Así que estoy aprendiendo todo sobre la vida de Coco Chanel, a quien admiro profundamente.

Amo los cambios y siempre estoy dispuesta a nuevos desafíos.  

Texto: Florencia Fabiano

Fotos: Sole Fernández Arana 

 

Etiquetas
Compartir en las redes

Sigue leyendo

siempre innovador Roger dubuis

Un quejido gutural resuena desde las profundidades del laboratorio...