En la mesa de andreas caminada

Para Hublot, el tema de este año es el Art of Fusion. Ricardo Guadalupe, CEO de la marca relojera, decidió celebrar esta filosofía el viernes 1 de diciembre de 2017, en el restaurante de Andreas Caminada en el suntuoso castillo de Schauenstein.

El castillo se encuentra en el pueblo de Fürstenau, el pueblo más pequeño del mundo, en el cantón suizo de los Grisones. Un lugar que da la impresión de que el tiempo se detiene. Los huéspedes aquí entienden quién es realmente el chef triple estrellas Michelin, Andreas Caminada. Sus platos son finamente sintonizados como la esfera de un reloj, en los que cada uno de sus ingredientes tiene una función específica y encaja meticulosamente junto con todos los demás. Su cocina única ofrece autenticidad e innovación al mismo tiempo. Andreas Caminada sigue su instinto y juega con las texturas y los sentidos, sin cambiar el sabor inicial de los ingredientes que usa.

Así es como Andreas Caminada ofreció a los huéspedes un rendimiento gustativo único. Cada plato fue inspirado por el Art of Fusion de Hublot. Una explosión de colores, con contrastes de sabores agridulces, texturas crujientes y suaves, e incluso temperaturas cálidas y frías.

Para acompañar estos platos delicados, un coctelero ofreció cócteles que también encontraron su inspiración en el Art of Fusion. Después de la cena, los invitados tomaron parte en una “fiesta de cocina” con DJ Teddy-O en los platos giratorios. Como recuerdo y para inmortalizar este momento, los invitados pudieron posar en el fotomatón creado para la ocasión, luciendo una de las últimas creaciones de Hublot en su muñeca.

La exposición Art of Fusion se instaló en el castillo de Schauenstein, destacando innovaciones de Hublot como Magic Gold o el concepto All Black. Las piezas del Big Bang Unico Sapphire, la colección Big Bang Ferrari y Techframe, así como el Classic Fusion Italia Independent también acompañaron esta exposición brillante y exclusiva.

 

Etiquetas
Compartir en las redes

Sigue leyendo

siempre innovador Roger dubuis

Un quejido gutural resuena desde las profundidades del laboratorio...