Quiero una original

Desde el pasado hasta el presente de Louis Vuitton, la historia de esta dinastía empresarial ha sido profundamente marcada por un estilo innovador. La tradición de la Maison pone el foco en la innovación creativa y savoir faire.

La marca de lujo Louis Vuitton ha sido sinónimo de Arte de Viaje desde su creación en 1854, construyendo una tradición basada en la calidad de sus creaciones.

Según la Real Academia Española, ‘savoir faire’ es una expresión francesa que se refiere al ‘saber hacer’ o a la habilidad de tener éxito en las cosas que se realiza. Por supuesto Louis Vuitton lo tiene y el mejor lugar en donde la marca de lujo lo evoca es en el trabajo artesanal que llevan a cabo en sus talleres. La realidad es que el ‘savoir faire’ de Vuitton representa mucho más que eso. Con una mano en el corazón, ¿qué mujer no desea –o aspira– tener un artículo de esta casa pionera en la industria del lujo? Tal vez esta sea la razón por la cual desde sus primeros días, la Maison francesa es ampliamente copiada y lucha contra las falsificaciones.

La marca francesa ha sido sinónimo de elegancia y calidad, cualidades suficientes para explicar el aura extraordinaria de lo que es hoy. Desde las primeras hazañas de quienes crearon una leyenda, los objetos de Louis Vuitton han atravesado el tiempo y las fronteras gracias a la inagotable habilidad de la marca de reinventarse, manteniendo al mismo tiempo su innegable legado de experiencia.

El talento creativo de sus diseñadores ha dado como resultado piezas únicas y visionarias. Desde sus clásicos baúles de viaje, sus zapatos, carteras y elegantes pañuelos entre otros accesorios, cada producto es confeccionado con materiales nobles y producidos como objeto único, en edición limitada o prototipos experimentales.

El centro neurálgico de la Casa Francesa es sin duda Asnières, el taller original en las afueras de París inaugurado en 1859. Esa es una de las cunas de las artesanías de precisión que todos admiramos. Por ejemplo, allí se elabora todo el equipaje de estructura rígida y se crean los bolsos de edición limitada para los desfiles de modas. “Estamos en el negocio del movimiento. Nuestros artesanos maestros no hacen nada que no se pueda transportar con facilidad”, explica Patrick-Louis Vuitton, quien representa la quinta generación de la familia.

La diversificación de la gama de productos Louis Vuitton, en primer término hacia la moda y los accesorios, luego a los relojes y la arquitectura, es naturalmente un orgullo para la marca.

Mientras tanto, el savoir faire según Louis Vuitton es unir la tradición y la modernidad asegurando que cada uno de sus productos evoque un lujo de ensueño.

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